Catequesis / formación

La creación

Como resultado de este pecado, el mundo quedó maldito. Adán y Eva fueron sacados del huerto de Edén. Querubines, con una espada encendida, quedaron en la puerta al huerto para guardar el camino del árbol de la vida. Espinos y cardos comenzaron a crecer. Sobrevivir ahora sería muy difícil. El hombre tendría que cuidarse constantemente de peligro. Las mujeres con dolores de parto darían a luz a sus hijos. La serpiente tendría que irse sobre su pecho y comer polvo todo los días de su vida.

En medio de estas noticias terribles, Dios dio a Adán y Eva una promesa maravillosa. Dijo que algún dia la "simiente de la mujer" le heriría a la serpiente en la cabeza. Algún día el hombre últimamente ganaría la victoria sobre el diablo.

Esta promesa maravillosa fue cumplida en Jesucristo. Jesús entró literalmente al mundo como la "simiente de la mujer". El no tenía un padre terrenal. El nació de una virgen. La vida y el ministerio de Jesús destruyeron las obras del diablo y trajeron vida e inmortalidad a la luz por medio del Evangelio.

Dios amó a Adán y Eva. El les hizo túnicas de pieles para que pudieran entrar en su presencia. ¡El quiere que Ud. esté en Su presencia también!

Este es un resumen breve de la hermosa historia de la creación. La historia completa se encuentra en Génesis 1 - 3 en la Santa Biblia. Espero que algún día Ud. tenga la oportunidad de leerla.

Qué repasemos brevemente algunas lecciones importantes que hemos aprendido en esta Historia de la Creación:

    Primero, las Escrituras enseñan que nuestro universo no es resultado de un accidente. Fue creado por Dios. Dios no es el autor de la confusión. Dios hizo la tierra para que fuera un paraíso. Todos estaban gozosos. Aún los animales no tenían ninguna razón de estar temorosos. No había derramamiento de sangre en el huerto de Edén. El diablo, como Ud. sabe, es el autor de la confusión. Una vez que Adán y Eva escucharon al diablo, el mundo se tornó en un lugar de inquietud. Hoy, si haya confusión en su vida, o en cualquier otro lugar, ésta no procedió de Dios.  
    En el segundo lugar, podemos aprender de esta historia que siempre es sensato y correcto creer y obedecer a Dios. Dios es nuestro mejor amigo y nos manda hacer solo lo que sea bueno para nosotros.  
    En el tercer lugar, podemos aprender que el pecado no viene de afuera, viene de adentro. Jesús dijo: "Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre". (Marcos 7:20-23) Eva no tuvo que pecar. Ella pecó porque quería. Adán pecó por la misma razón. Esta es la misma razón que nosotros pecamos.

    En el cuarto lugar aprendemos que Dios tiene un remedio por el pecado. Cuando Adán y Eva trataban de cubrirse con hojas de higuera, su cubrimiento era insuficiente. Esto fue el porqué Dios preparó túnicas de pieles para cubrirles. (Génesis 3:21) La Biblia fue escrita originalmente en el idioma hebreo. La palabra hebrea para "propiciación" o "perdón" significa "cubrir". Dios nos estaba preparando para entender la manera en que Jesús nos salva. Las Escrituras enseñan que Jesucristo es la "propiciación", o "cubrimiento", por nuestro pecado. (1 Juan 2:1)  
    Finalmente, aprendemos que el diablo será destruido últimamente. Con la maldición fue dada también, una promesa. Recuerde la promesa de Dios que algún día la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente. Jesús destruiría al diablo.  
    Hoy día vivimos en un mundo de dolor, tristeza, sufrimiento y muerte. Sin embargo, algún día el diablo será destrozado. Algún día la muerte será destrozada. Esto es buenas noticias para Ud. Por lo que hizo Jesús, Ud. tiene la oportunidad de heredar cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. (2 Pedro 3:13)

 

 

Share Button
Powered by Bullraider.com