Catequesis / formación

Descubre a los profetas: Malaquías

El ministerio de este  profeta se desarrolló cuando, después de la vuelta del exilio, la comunidad estaba ya reconstruida: ya funcionaba el nuevo templo, y el culto se celebraba regularmente.  Era un periodo de crisis  y  de gran escepticismo  ya  que, las brillantes promesas de  los profetas Ageo y Zacarías  tardaban  en cumplirse, y se  ponía en  duda el amor  y la justicia del señor. En  medio del desanimo del pueblo, renacían los antiguos pecados en el culto y en la vida.  Malaquías reacciono  con energía, y  Como autentico reformador, colocó  valientemente a todos frente a  sus propias responsabilidades.

Autor y circunstancias:

El nombre de Malaquías  en  hebreo malají,  significa “mi mensajero” y  se le considera  como un profeta anónimo. Se le identifica con Esdras, pero la verdad no se sabe quien escribió esta última colección.

Fechas del libro

Malaquías  desarrolló su actividad profética entre  los años  480 y el 450  a.C. y posiblemente  fue  escrito en  Jerusalén. 

 

Estructura de la obra

Presenta su mensaje en seis diálogos  que estructuran el contenido del libro con estos temas:
1. Eleccion gratuita de Israel (Mal 1; 2-5)
2. Reproche a los sacerdotes ó  Perversión del culto (Mal 1; 6-2; 9)
3. Matrimonios mixtos y divorcio (Mal 2; 10-16)
4. La justicia de Dios (El día del señor) (Mal 2; 17-3; 5)
5. El fraude en los diezmos (Mal 3,6-12)
6. El triunfo de la justicia del señor y de los justos (Mal 3,13-21).
 Termina con dos  Apéndices:
La ley de Moisés  (Mal3, 22)
La vuelta de Elías (Mal 3,23-24)

 

Contenido principales

El aspecto más llamativo  de esta profecía  es su género literario, escrito en  forma  de diálogo  entre el profeta y el pueblo con la siguiente  estructura de controversias:
-El profeta, o Dios  a través de el, hace una afirmación acusando.
-El auditorio- pueblo o sacerdotes – la rechazan.
-El profeta demuestra su acusación  y saca  las  consecuencias.
Malaquías  en  su mensaje  explica  los porqués de esta situación  a  la que se añade una especial carestía. Todo ello parecía  contradecir la tesis  fundamental que recoge del libro del Deuteronomio: Dios ama  a su pueblo.   En situaciones difíciles a muchos les cuesta admitir esta realidad y objetan: ¿en que  nos has amado? El profeta recuerda la elección (Jacob frente a Esaú) y los diferentes destinos de las naciones a que ambos dieron origen: Israel y Edom  por lo tanto  la raíz de los males no hay que buscarla en Dios, sino en  el propio pecado. (Ofrendas, matrimonios mixtos, divorcio y diezmos.)

 

Otros aspectos

Luego del último mensaje del Antiguo Testamento, dado por Malaquías, siguieron 400 años de silencio durante los cuales Dios no se dirigió a su pueblo hasta que Juan el Bautista se levantó para preparar el camino del Señor. (Mal 3:1 y Mc 1:2)
El profeta lamenta que sea precisamente el pueblo elegido el que peor culto tributa al señor, ya que los sacerdotes  le desprecian aceptando ofrendas de animales tarados. Aquí  anuncia el culto perfecto de la era mesiánica: el sacrificio de la nueva alianza, la eucaristía que la iglesia celebra en todo los lugares de la tierra.
 

 

Textos fundamentales

Mal. 1, 1-5.  2. Yo os amé, dice el Señor, y vosotros habéis dicho: ¿En qué nos amaste? Pues qué, dice el Señor, ¿no era Esaú hermano de Jacob, y yo amé más a Jacob, 3 y aborrecí o amé menos a Esaú, y reduje a soledad sus montañas, abandonando su heredad a los dragones del desierto? 4 Y si los idumeos dijeren: Destruidos hemos sido, pero volveremos a restaurar nuestras ruinas: he aquí lo que dice el Señor de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré; y serán llamados impío, pueblo contra el cual está el Señor indignado para  siempre. 5 Vosotros veréis esto con vuestros ojos, y diréis: Glorificado sea el Señor más allá de los confines de Israel.
¿Porque me faltan el respeto?
6 El hijo honra a u padre; el servidor respeta a su patrón. Pero si yo soy su Padre, ¿Dónde está la honra que se me debe?  O si yo soy su patrón, ¿donde está el respeto a mi persona? Esto es lo  que Yavé de los ejércitos  quiere  saber de ustedes, sacerdotes que desprecian su nombre. Ustedes dirán:”¿en que hemos menospreciado tu nombre?” 7 Miren, ustedes presentan  sobre  mi altar alimentos impuros. Ustedes seguramente replicaran:”¿en qué  te hemos profanado?” Lo han hecho cuando han pensado que la mesa de Yavé   no  merece respeto. 8  Cuando ustedes traen para sacrificarla una bestia ciega, o cuando presentan una coja o  enferma, ¿creen que actúan bien? Llévasela al gobernador a ver si queda contento o si te recibe bien, dice Yavé de los ejércitos.9 así  es como  ustedes  piden a Dios sus favores. Pero ¿creen ustedes que los atenderá? 10 ¿quien de ustedes cerrará las puertas del templo para que no vengan más ustedes a encender mi altar  inútilmente? Pues ustedes  ahora sólo me molestan,  les dice Yavé de los ejércitos, y me desagradan totalmente sus ofrendas.11 Desde donde sale el sol hasta el ocaso, en cambio, todas las naciones me respetan y en todo el mundo se ofrece a mi Nombre tanto el humo del incienso como una ofrenda  pura. Porque mi Nombre es grande en las  mismas naciones paganas, dice Yavé de los  ejércitos.
 

 

Características  del profeta

 
Bibliografía: Comentario al A.T. la casa de la Biblia Il. Epifanio Gallego.

 

Elsa Suyapa Díaz
Misioneras de María inmaculada S.O.

 

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