Inquietud vocacional

Te prometo una vida apasionante

 

Cuántas promesas te han hecho que no se han cumplido?

 

Yo no te prometo un gran sueldo, te prometo un trabajo fijo.
No te prometo que siempre sea como el primer día, te prometo que nunca te faltarán las fuerzas.
No te prometo que todos tus compañeros resistan, te prometo que se puede llegar hasta el final.
No te prometo personas importantes, te prometo personas que no saben cuánto valen.
No te prometo que vayan a hacer caso de lo que digas, te prometo que querrás repetirlo una y otra vez.
No te prometo la comprensión de los que te rodean, te prometo que sabrás que has hecho lo correcto.
No te prometo que te vayan a pedir ayuda, te prometo que te necesitarán.
No te prometo una decisión fácil, te prometo que nunca te arrepentirás.
No te prometo un trabajo perfecto, te prometo formar parte de un proyecto inolvidable.
No te prometo que siempre vayas a obtener resultados, te prometo que tu trabajo dará mucho fruto.
No te prometo que vayas a tener grandes lujos, te prometo que tu riqueza será eterna.
No te prometo que siempre vayas a poder ser valiente, te prometo que tu amor será más fuerte que el miedo.
No te prometo que puedas acabar con el dolor, el sufrimiento y la injusticia, te prometo que, estés donde estés, llevarás esperanza.
No te prometo el reconocimiento del mundo, te prometo una palabra eficaz.
No te prometo seguridades humanas, te prometo la certeza de que has sido elegido.

 

Y te prometo que alimentarás al mundo.
Unirás corazones.
Acompañarás a los que sufren.
Confirmarás a los que quieren ser fuertes.
Experimentarás con ellos la verdadera alegría.
Sumergirás a los hombres en la verdad.
Y serás sacerdote testigo de Jesucristo.
No te prometo una vida de aventuras.
Te prometo una vida apasionante. {jcomments on}

Share Button
Powered by Bullraider.com