La Palabra meditada

La Palabra meditada. 31º Domingo Tiempo Ordinario. Ciclo B

San Marcos 12,28 – 34

Jesús le contesto: El primer mandamiento es: El Señor nuestro Dios es único Señor.

Aun con lo que nos dice la lectura, el hombre sigue creando nuevos dioses, ante los cuales se postran y están maravillados. Uno de ellos, y tal vez el principal, es el Dinero. Por eso Jesús nos dice en la palabra, Mt 6,24: "Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero".

Dios es Yavéh-único Dt 6,4 y el creador de todo cuanto existe, lo visible y lo invisible, él es el primero y el último Ap. 1,17.

Al decir que Dios es único, es porque nosotros no podemos apropiarle a nadie más esa condición y en Is 45,22-24 Él nos dice: Vuélvanse a mí para que se salven, desde cualquier parte del mundo, pues ¡yo soy Dios y no tengo otro igual! Lo juro por mi Nombre, pues de mi boca solo sale la verdad y mi palabra no se echa atrás, que ante mí se doblara toda rodilla y toda lengua jurara por mí, diciendo: Solo con Yave se puede triunfar y mantenerse firme. {jcomments on}

Al Señor tu Dios amaras con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas.

Amar con todo el corazón, pues es al corazón al primero de nuestros órganos donde nos llega el amor de Dios, y luego toda esa emoción de amor invade todo nuestro ser, es en el corazón donde se almacena tanto lo bueno como lo malo del hombre, por eso Jesús en Mt 15,18 nos dice: Mientras que lo que sale de la boca viene del corazón, y eso es lo que hace impuro al hombre.

Entre mas cosas buenas tengamos en nuestro corazón, mas aferrados estaremos a Dios y a cumplir con su propósito en nuestra vida.

Amar con toda tu alma, la palabra alma viene del Hebreo nefesh que y significa aliento de vida, es decir que Dios nos esta pidiendo que le amemos con toda nuestra vida, por eso nuestro Señor nos dice en Lc. 9,24 El que quiera asegurar su vida la perderá, el que pierda su vida por causa mía, la asegurara.

El hecho de negarnos a nosotros mismos, y cargar con la cruz de cada día es de mucha importancia, para saber que le estamos amando a Dios con nuestra vida, porque si somos verdaderamente cristianos, hacemos nuestro lo que dice Rom. 14,8 Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. Y tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor.

Amar con toda nuestra inteligencia, en el cerebro del hombre es donde se deposita la inteligencia, que significa el saber escoger la mejor alternativa

entre varias opciones, esta considerada como un Don y es una gracia del Espíritu Santo para comprender la palabra de Dios y profundizar en la verdad,

Amarar a Dios con toda nuestra inteligencia, significa obedecerle haciendo su voluntad, esto fue lo que nuestro Señor Jesús hizo.

Amar con todas nuestras fuerzas, es el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que apreciamos, significa comprometernos a trabajar en la obra que el Señor nos a encomendado con todo nuestro ser, como nos dice 2Tim1,7 Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y buen juicio.

Y después viene este: amaras a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que estos.

El amor al prójimo es como nos dice Rom. 13,9-10 En efecto, no cometerás adulterio, no mates, no robes, no tengas envidia y todos los otros mandamientos se resumen en esta palabra: amaras a tu prójimo como a ti mismo. Con el amor no se hace ningún mal al prójimo. Por esto en el amor cabe toda la ley.

Cuando en verdad cumplimos con estos dos mandamientos, estamos recibiendo las mismas frases de Jesús: No estas lejos del Reino de Dios.

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