La Palabra meditada

La Palabra meditada. 19ª Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C.

 

San Lucas 12,32 – 48

No teman pequeño rebaño, porque al Padre de ustedes le agrado darles el Reino.
Nuestro Señor nos hace un llamado a no tener miedo, porque este no es de Dios y si estamos con el quien contra nosotros, él nos hace ver en este versículo que al Padre le agrado darnos el Reino, es decir que este no lo obtenemos por nuestros propios méritos, sino solo mediante el amor y la gracia de los que pertenecemos al rebaño de nuestro Señor Jesús, por eso nos recuerda, que debemos de aspirar por las cosas celestiales, pues solo esta nos conducen a la vida eterna, sabemos que ese camino nos es sencillo, pero si de verdad le amamos debemos esforzarnos, por estar un día ante su presencia, este es el mayor tesoro y es ahí donde debe estar nuestro corazón.

Tengan puesta la ropa de trabajo, y que sus lámparas estén encendidas.
Debemos de tener listo nuestro espíritu y estar alertas, 1Tes 5,6-8 nos dice: No somos de la noche ni de las tinieblas. No nos quedemos, pues, dormidos como los otros, sino que permanezcamos sobrios y despiertos. Nosotros al revés por ser los hombres del día, seamos sobrios, revistámonos de la fe y del amor como una coraza, y será nuestro casco la esperanza de la salvación.  Felices los sirvientes a los cuales el patrón encuentre velando cuando llegue.

 

{jcomments on}
Estas son bienaventuranzas para los que están sirviendo, esta felicidad la recibirán los que siempre están en vela, es decir no importa la hora, siempre están orando, anunciando el evangelio y compartiendo el amor y la caridad con aquellos que más necesitan.

El mismo se pondrá el delantal, los hará sentarse a su mesa y los servirá uno por uno.
Solo nos recuerda lo que Nuestro Señor Jesús hizo, Jn. 13,4-5 Se levantó mientras cenaba, se quitó el manto, se ató una toalla a la cintura y echo agua en un recipiente. Luego se puso a lavarles los pies a sus discípulos y se los secaba con la toalla.
Ustedes también estén preparados, porque en el momento menos pensado vendrá el Hijo del Hombre. Nadie sabe la hora ni la fecha cuando Jesús venga de nuevo, pero esta palabra nos hace ver, que si nos preparamos para otras cosas, que a la larga no nos va a sumar en nada, porque no prepararnos en meditar la palabra de Dios y ponerla en práctica, Jn.14,23 nos dice: Jesús respondió: Si alguien me ama, guardara mis palabras, y mi Padre lo amara y vendremos a él para hacer nuestra morada en él. ¿Cuál es entonces el mayordomo fiel e inteligente que el patrón pondrá al frente de sus sirvientes para repartirles a su debido tiempo la ración de trigo? El mayordomo fiel e inteligente es aquel que hace la voluntad de Dios, así como lo hizo nuestro Señor Jesús, que se olvidó de sí mismo y vino a este mundo en amor, obediencia y humildad a servir y no hacer servido, Jesús promete felicidad para ese servidor que se encuentre ocupado por las cosas del Reino, a ese servidor que no hace las cosas como una obligación, sino que lo hace con mucho amor y alegría, sabiendo de antemano que solo el hecho de estar con Cristo todo es ganancia que perdura para siempre y sabe que hay que trabajar con muchos hermanos, para que ellos también se gocen ya de antemano de las cosas del Reino aquí en la tierra.

Es normal que el que no haga la voluntad de nuestro Padre aquí en la tierra será castigado, 2Tes1,9 nos dice: serán condenados a la perdición eterna lejos del rostro Señor y de su poderosa gloria. Al que se le ha dado mucho se le exigirá mucho, y al que se le ha confiado mucho se le pedirá más aún.
Cada uno de nosotros sabemos lo que Dios nos ha dado, por eso debemos de ser buenos administradores para la misión a la que hemos sido enviados.

Share Button
Powered by Bullraider.com