La Palabra meditada

La Palabra Meditada -XXXIII Domingo Ordinario - Ciclo A

San Mateo 5,14 – 30

Ustedes son luz para el mundo. No se puede esconder una ciudad edificada sobre un cerro. No se enciende una lámpara para esconderla en un tiesto, sino para ponerla en un candelero a fin de que alumbre a todos los de la casa.

Somos hijos de la luz, por tanto estamos llamados a brillar donde quiera que nos encontremos, Dios nos ha puesto en un lugar alto, como dice la lectura en un cerro o en una lámpara, con Cristo Jesús estamos por encima de todo, a fin de ayudar a muchos hermanos que todavía andan en tinieblas, la luz significa la verdad que es la que hace a los hombres libres, sabemos que son muchos los hermanos que andan en el pecado, esto los hace vivir como esclavos, nuestro Padre no nos envió a su Hijo Único, solo para conocerle y asegurar un lugar en el Reino de los Cielos, lo envió para que conociéramos la verdad, ahora nosotros hagamos conocer la verdad a otros, médiate los dones y talentos que él nos ha regalado por medio de su santo espíritu y lo testifiquemos con su frutos, pues la iglesia que Cristo fundo tiene que seguir caminando.

Si conocemos a Cristo conocemos la verdad y no podemos esconderla ante tanta necesidad que hay de su palabra en este mundo, cita 1Jn.2,3-4 No Crean que yo vine a suprimir la ley o a los profetas.

Todo cuanto está escrito tiene que cumplirse, nuestro Señor Jesús a lo que vino es a perfeccionarla la ley, en el amor, de manera que nosotros no digamos no puedo hacer esto con mi hermano porque iría en contra de la ley de Dios, de ahora en adelante las cosas las hacemos por amor, porque así como nos amamos a nosotros mismo así debemos de amar a nuestro prójimo, cita Jn. 15,12

Si no nos perfeccionamos cada día más en el amor y solo somos teoría, estaríamos siendo como los maestros de la ley y los fariseos, que decían amar a Dios pero solamente de labios, pero el corazón estaba muy lejos de Dios, de esta forma no esperemos entrar al Reino de los Cielos.

La ley nos dice no mataras, pero Jesús nos agrega que con solo enojarnos cometemos delito, o llamar tonto a un hermano.

Se puede decir que es difícil, pero si queremos honrar y glorificar a nuestro Padre, si queremos vivir en su gracia y alcanzar la santidad, el camino a seguir es el de negarnos a nosotros mismo y empezar hacer las cosas como a Dios le gustan, por eso debemos de comenzar a vivir conforme a los deseos del espíritu y no conforme a los deseos de la carne, cita Gal 6,8

Antes que todo ofrenda que le queramos ofrecer a Dios en el altar, él lo que desea es que estemos en paz unos con otros, que andemos con un corazón limpio y que siempre consideremos a nuestros hermanos como más dignos, cita Os 6,6

Nuestro Señor Jesús nos habla sobre el adulterio y nos dice que solo con mirar con malos deseos a una mujer ya cometió adulterio en su interior.

Si no sabemos ser fieles con una persona aquí en la tierra, como pretendemos ser fieles a Dios, Jesús quiere que nos consagremos a Dios, por eso nos dice que antes que cualquier miembro de nuestro cuerpo este en ocasión de pecado, él nos dice que debemos de cortarlo, lo que nos trata de decir es que al mal no hay que darle cabida, sino que hay que cortarlo desde la raíz, porque si este crece nos lleva a la destrucción y a separarnos del amor y nuestra relación con Dios.

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