La Palabra meditada

La Palabra Meditada - Corpus Christi - Ciclo C

San Lucas 9,11- 17
Los apóstoles venían de su primer envió y Jesús quería irse a un lugar apartado con ellos para reposar, pero la gente lo seguía y Jesús los acogió, les hablo del Reino de Dios e hizo sanaciones, porque él para eso había de venir, nosotros nos ya hemos recibido ese envió, pero en vez de hacer la voluntad de Dios, acomodamos las cosas de Dios de acuerdo a nuestra conveniencia, y este es el producto de una conversión acomodada, y digo así porque aparentamos arrepentirnos de nuestros pecados, pero como seguimos jugando con él, y si no hay verdadera conversión, no habrá verdadera entrega hacia los demás, no hay verdaderos cristianos, la palabra nos dice en Lc. 16,2 Les digo hay mucho que cosechar, pero los obreros son pocos; por eso ruego al dueño de la cosecha que envié obrero su cosecha.
El día comenzaba a declinar. Los doce se acercaron para decirle. Despide a la gente. Que vayan a las aldeas y pueblecitos de los alrededores en busca de alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario.
Los discípulos estaban más preocupados por la gente, que por entender, que estaban con aquel que todo es posible, igual nos pasa a nosotros cuando enfrentamos problemas de diferente índole, se nos olvida que Dios mora en nosotros y es más grande que cualquier problema por eso debemos estar firmes en la fe, con el somos mas que victoriosos.
Jesús les contesto: denles ustedes mismo de comer. Ellos dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a menos que fuéramos nosotros mismos a comprar alimentos para todo este gentío.
Jesús no les pedía que fueran a comprar alimentos, Jesús quería que ellos pusieran algo de su parte y el haría la otra parte, porque los milagros ocurren, cuando Dios ve en nosotros iniciativas, cuando nos ve que damos hasta donde nos duele, como nos dice Lc. 21,3-4 Y dijo Jesús: Créanme que esta pobre viuda deposito más que todos ellos. Porque todos dan a Dios de lo que les sobra. Ella, en cambio, tan indigente, hecho todo lo que tenía para vivir
Porque habían unos cinco mil hombres, pero Jesús dijo a sus discípulos: Háganlos sentarse de grupos de cincuenta. Así hicieron los discípulos y todos se sentaron.
Los discípulos no entendían lo que Jesús iba a hacer, pero ellos por obediencia y por fe hicieron todo cuanto él les pidió, esto pasa en nuestro diario vivir, nuestro Señor quiere realizar cosas en nuestra vida y en nuestra familia, pero sucede que en primer lugar no oímos, porque nuestros oídos están más en las cosas del mundo que en las cosas espirituales y en segundo lugar no somos muy dados a tener el habito de leer las escrituras, si leyéramos la escrituras escucharíamos la voz de Dios y le obedeceríamos y nos daríamos cuenta que él tiene cosas lindas y maravillosas para todos sus hijos, y es que al empaparnos más de su palabra nuestra fe se va acrecentando y simplemente ponemos nuestra vida en él, sabiendo que dé, el esperaremos todo lo mejor.
Jesús entonces tomo los cinco panes y los dos pescados, levanto los ojos al cielo, dijo la bendición, los partió y se los entregó a sus discípulos para que los distribuyeran a la gente.
Jesús da gracias por los alimento y los bendice, este es un anticipo de lo que llegaría hacer la instauración de la cena del Señor, que es la alianza nueva y definitiva mediante la cual nos reconciliamos con Dios, y que por la gracia de Cristo Jesús seremos saciados de todo su amor.

Share Button
Powered by Bullraider.com