La Palabra meditada

La Palabra Meditada - V Domingo de Cuaresma - Ciclo A

San Juan 11,1 – 45

Había un hombre enfermo que se llamaba Lázaro, era de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta.
La enfermedad que tenia Lázaro era una enfermedad que lo llevaría a la muerte, razón por la cual Marta y María se les encienden la alarma y le avisa a Jesús.
Cuantas enfermedades espirituales están llevando a la muerte a familias entera y aunque crean en Jesús no hacen nada por evitar estas tragedias y es que no solo basta con creer, Stgo.2,19 dice: ¿Crees tú que hay un solo Dios? Muy bien. No olvides que los demonios creen y, sin embargo, tiemblan.
Tenemos que creer en Jesús pero también debemos de imitarlo testificando su amor ¿Por qué de que sirve ir a la iglesia o tener reuniones? Si solo se va a vivir de una teoría cristiana.
Marta y María vivían el amor de Cristo por eso confiaban en él, tenían esa fe de que con el todo era posible, en nuestros hogares debemos de hacer vivencial el amor de Cristo, para ello debemos de comprender, perdonar, aceptar a los demás tal y como son, debemos de practicar la mansedumbre, la paz, el gozo y el tener dominio propio, Gal 5,22-24 nos habla de estos frutos del Espíritu Santo que son indispensables en la vida de todo cristiano.
Jesús, al oírlo, declaro: Esta enfermedad nos es de muerte, sino para la gloria de Dios, y por ella se manifestara la gloria del Hijo de Dios.
Jesús atravez de Lázaro nos da un anticipo de la resurrección, porque él tiene el poder de vencer la muerte, Ap. 1,18 dice: Yo soy el que vive; estuve muerto y de nuevo soy el que vive por los siglos de los siglos, y tengo en mi mano las llaves de la muerte y del infierno.
Se manifiesta la gloria de Dios y la gloria que tiene el Hijo de Dios es decir el poder absoluto sobre todo, todo está en sus manos y si estamos en él, tenemos el recibo de vencer a la muerte y alcanzar la vida eterna.
Jesús les contesto: ¿No debo caminar las doce horas del día? No habrá tropiezo para quien camina de día y se guía por la luz del mundo.
Nuestro Señor nos hace ver que él hace la voluntad del Padre y como Hijo de Dios, lo hace todo a la luz del día, es decir todo con transparencia, porque tiene la bendición y la fuerza de Dios para hacerlo.
Lázaro murió y yo me alegro por ustedes de no haber estado allá. Ahora sí que van a creer.
Era necesario que los discípulos fueran testigo de este momento, porque más adelante ellos iban a predicar las Buenas Nueva y tenían que hacerlo con conocimiento y autoridad.
Nosotros no debemos de titubear cuando hablamos de Jesús, debemos de presentarnos ante los hermanos con una fe sólida, ese debe de ser nuestro testimonio.
Jesús dijo: Yo soy la Resurrección. El que cree en mí, aunque muera vivirá. El que vive por la fe en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?
Nuestro Señor se representa como “Yo Soy la Resurrección y la Vida”, es decir que él es el único que tiene el poder sobre la muerte y de dar vida a quien él quiera, Jesús nos llama a salir del sepulcro en que estamos viviendo, para que tengamos vida y vida en abundancia y también si creemos resucitaremos con él para la vida eterna.
Jesús se conmueven al vernos a nosotros que andamos como muertos, pero para que el actué es necesario que quitemos el corazón de piedra, Jesús quiere rescatarnos de la esclavitud del pecado y que seamos libres, quiere quitarnos todas las vendas con las que andamos cubiertos y también ese velo, que nos deja ver, su grandeza y que para Dios nada es imposible.

Share Button
Powered by Bullraider.com