La Palabra meditada

La Palabra meditada. La Ascensión. Ciclo B

San Marcos 16, 15–20

Y les dijo vayan por todo el mundo y anuncien las Buenas Nuevas a toda la creación.

Jesús nos está dando una orden y todos los que decimos que somos cristianos debemos de cumplirla, pues así como a nosotros nos fueron dadas las Buenas Nuevas, ahora nosotros debemos también llevarlas a otros hermanos.

La Buena Nueva es la reconciliación de Dios con el hombre, por el sacrificio de Cristo Jesús, por medio de la cual quedamos absueltos de nuestros pecados y por consiguiente logramos la vida eterna.

El que crea y se bautice se salvará. El que se resista a creer se condenará.

Creer significa que todo lo que Jesús nos dice es la Verdad, por eso él nos dice: Yo soy el camino la verdad y la vida, Yo soy la luz del mundo, Yo soy la vid verdadera, Yo soy el buen pastor, Yo soy el pan bajado del cielo, Yo soy la puerta de las ovejas, son tantos los apelativos que nuestro Señor nos hace ver, para que creamos que él es Hijo de Dios, el cordero de Dios que quita los pecados del mundo, por eso en Jn. 8,31, Jesús nos dice ustedes serán mis verdaderos discípulos si guardan siempre mi palabra: entonces conocerán la Verdad, y la Verdad los hará libres.

Pero la lectura no sólo nos invita a creer, sino también a ser bautizados y el bautismo es un acto de fe que profesamos como un mandato de nuestro Señor, por medio del cual quedamos limpios y nacemos de nuevo, pero de arriba, en Jn. 3,5-7 nos dice: "Jesús contestó: en verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu. Por eso no te extrañes que te haya dicho: necesitas nacer de nuevo, de arriba".

En pocas palabras necesitamos pensar mas como se piensa en el cielo, que como pensamos aquí en la tierra.

Y a los que creen en su Nombre, refiriéndose a los apóstoles, Jesús les habla de señales que los acompañarán, esta es una promesa que Jesús nos da y es el hecho de creer en él, pero sin dudar, como nos dice en Mt 21,21-22 Jesús les contestó: en verdad les digo: si tienen realmente fe y no vacilan, no solamente harán lo que acabo de hacer con la higuera, sino que dirán a ese cerro: ¡Quítate de ahí y échate al mar!, y así sucederá. Todo lo que pidan con una oración llena de fe, lo conseguirán.

Tenemos que comprender que las promesas, es algo que nuestro Señor por su voluntad nos asegura darnos, como hijos de Dios siempre y cuando estemos haciendo su voluntad y queda en nosotros el tomar posesión de ellas, pero como nos dice la palabra sin vacilar.

Y los discípulos salieron a predicar por todas partes con la ayuda del Señor, son muchos los hermanos que tienen temor a predicar, porque pueden pensar que tienen que estar en un estrado, la verdad es que predicar la palabra de Dios o anunciar la Buenas Nuevas, es dar testimonio de nuestras vidas en Cristo Jesús a otros hermanos con nuestra manera de actuar.{jcomments on}

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